CUBIERTAS VEGETALES
¿QUÉ ES UNA CUBIERTA VEGETAL?
El manto vegetal que cubre las huertas BIO.
Es otro concepto del suelo: el suelo no es una superficie desnuda, mantenida así gracias a herbicidas, sobre la que se plantan nuestros árboles y que sirve exclusivamente como medio donde depositar los insumos (abonos fundamentalmente) que absorberán los cultivos.
La C.V. supone una parte fundamental del huerto ECO, considerando este como un ecosistema interactivo formado por flora, fauna y suelo, sin olvidar a los microorganismos. Forman un todo biodiverso, y ¿cómo se desarrollaría esta biodiversidad simbiótica si el suelo estuviera desnudo?
La C.V. se exige en los controles reglamentarios del Comité Ecológico (CAECV).
TIPOS DE CUBIERTA VEGETAL
Podemos clasificar las C.V. en no vivas y vivas, aunque como veréis no es todo tan así.
1) NO VIVAS
Por no vivas entendemos la parte normalmente más superficial formada por restos vegetales: restos de poda triturados, restos de materiales vegetales triturados para ser incorporados, "MULCHING".
Llamar "muerta" a esta capa donde se producen cantidades de transformaciones y que permite o suscita la vida —bacteriana y animal— es sin duda un error.
2) VIVAS
Son las plantas enraizadas en el suelo. A su vez, estas plantas las dividimos en Flora Arvensis y Abonos Verdes.
2-1) FLORA ARVENSIS
La que nace espontáneamente sin plantarla. Depende de las características de nuestro huerto: del tipo de suelo y su estado (humedad, compactación…), y es muy importante como bioindicador, pues nos indica cómo es la salud de nuestra tierra y cómo va evolucionando.
Hay plantas que crecen en suelos compactados y estériles! Y además la Flora Arvensis depende de la estación del año en cuanto a especies y cantidad.
Flora Arvensis que normalmente encontrarás en un huerto de cítricos y, por ello, en ECOBENIOMER: la grama, el blet o cenizo, el serreig, la portulaca o verdolaga, el agret, juncia, el cànem o pinet… tal como podéis ver en la relación que os adjunto.
También, en algunos huertos de cítricos podéis ver F.A. más propia de secanos o ruderales, sirviéndonos de indicadores de que el huerto no está bien:
como la hyparrhenia (albellatge), la lantana o la olivarda (Dittrichia viscosa).
Esta última, sin embargo, es muy útil en el control biológico como atrayente de insectos (perjudiciales y depredadores), así como utilizada en herboristería por sus propiedades semejantes a la árnica.
Algunas F.A. pueden "descontrolarse" y ahogar nuestros cultivos, convirtiéndose en invasivas, por lo que habrá que revisar nuestro suelo —especialmente su compactación y sequedad o humedad— además de tratar de erradicar estas especies.
Flora Arvensis perjudicial:
- Lantana, hyparrhenia (albellatge), zarzas… son sin duda plantas bioindicadoras y nos indican la sanidad del terreno.
Lantana y albelaje nacen en un terreno compacto: la primera por su raíz pivotante (descompactación en profundidad) y la hyparrhenia en superficie por su pannus radicular, como un intento natural de descompactacion pero a larguísimo plazo.
Las zarzas aparecen en zonas húmedas bajo los árboles. - Algunas invasoras como el falso mirauno o jazmín de Tucumán, carabasseta del dimoni (Araujia sericifera), declarada especie invasora muy perjudicial que ahoga los árboles y acaba con una plantación.
Otra es el plumero argentino (Cortaderia selloana), también invasora, que aparece en huertos húmedos "robados" a humedales.
Son de difícil erradicación, especialmente en huertos abandonados o casi abandonados.
2-2) ABONOS VERDES o C.V. SEMBRADA
Aportación de biomasa o nutrientes.
Unos son sembrados anualmente en primavera y otoño; otros, permanentes.
Aportan biomasa que sirve de nicho ecológico para insectos (la F.A. también lo hace, pero puede ser más competitiva con cultivos) y, en el caso de leguminosas, aportan nitrógeno por su captación aérea gracias a las micorrizas.
También pueden tener una función de control con especies de F.A. perjudiciales por competitividad.
Los A.V. empleados son gramíneas y leguminosas en composición variable según nuestros intereses.
En ECOBENIOMER sembramos fundamentalmente leguminosas anuales y habas, u ocasionalmente permanentes como alfalfa, y hemos observado que cada vez aumenta el stock espontáneo de estos A.V.
¿Y… PARA QUÉ LA COBERTURA VEGETAL?
1) AUMENTO DE HUMEDAD Y PROTECCIÓN DEL SUELO
Bajo la C.V. el agua de lluvia, rocío o riego se evapora menos y de forma paulatina, además de retenerse y no pasar bruscamente a capas profundas.
El suelo desnudo sin C.V. se expone más al sol, se reseca y se compacta, además de esterilizarse por el calor, impidiendo vida animal (lombrices, insectos…) y microbiana.
2) LA C.V. CONSTITUYE UN REFUGIO DE INSECTOS
Las C.V. son un hábitat atractivo para todo tipo de insectos, parásitos y depredadores, de modo que se establece un control poblacional por lo que MITIGAN o IMPIDEN la aparición de plagas.
Además, flores y aromas aumentan la polinización.
3) FERTILIZAN EL SUELO
Aumento del stock de N y C en la tierra:
- Captación de N atmosférico realizada por plantas leguminosas gracias a simbiosis con rizobacterias.
- Impiden la lixiviación del N del suelo: evitan que la lluvia o riego eliminen el N de restos orgánicos o aportados en forma de abonos.
- Las C.V. intervienen activamente en el ciclo del carbono mediante la función clorofílica: absorben CO? atmosférico y retienen C, expulsando O?.
4) ESTIMULAN LA ACTIVIDAD BIOLÓGICA DEL SUELO
Favorecen crecimiento y actividad microbiana (bacterias de descomposición y nitrificantes) que permiten transformar N orgánico en N inorgánico absorbible.
Favorecen micorrizas y hongos beneficiosos en simbiosis con raíces de los árboles, aumentando su superficie de absorción: como Trichoderma harzianum, que compite con hongos patógenos como Phytophthora.
Las C.V. crean actividad alelopática e interacción con cultivos, liberando compuestos que influyen en su evolución —importante para decidir el momento de siega.
5) MEJORAN LA ESTRUCTURA DEL SUELO
Evitan compactación por sus raíces y porque favorecen vida de insectos y anélidos (lombrices) que excavan galerías y airean el suelo.
6) IMPIDEN EROSIÓN Y FRENAN LA VELOCIDAD DE LAS AVENIDAS DE AGUA
El suelo tiene una capacidad de absorción; cuando esta se supera (lluvia sobre mojado, ríos desbordados naturales o provocados), el agua escapa y corre especialmente en terreno sin obstáculos.
Las C.V. frenan y laminan estas avenidas.
Las C.V. pueden entrar en fase extractiva cuando hay exceso de restos vegetales "muertos" que necesitan N para descomponerse, o cuando las leguminosas entran en floración y necesitan N para semillas, vaciando depósitos y tomándolo del suelo.
Por ello hay que segar en el momento oportuno.















